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Soluciones a la mala costumbre de chatear mientras se come

No me venga con wifi, una campaña por la conexión humana

Los mensajitos de móvil, el uso del WhatsApp y demás divertimentos para smartphones han convertido algunas veladas gastronómicas en un concierto de chateos cibernéticos donde el resto de comensales es ignorado ante la pantalla del teléfono. El fenómeno se ha bautizado como phubbing, la palabrita proviene del inglés; phone de teléfono y snubbing significa ignorar.

En el caso de un almuerzo phubbing consiste en menospreciar al resto de la mesa prestando más atención al móvil.

movil web
A los expertos en protocolo se les ponen los pelos de punta intentando corregir el problemilla entre las familias más pudientes. Mientras los restaurantes más avispados proponen distintos métodos para librarse del pesado de turno y su manía de pasarse la cena coqueteando con una chica de las Antípodas mientras el pibón que tiene enfrente se aburre como una ostra. Así se sugiere montar guarderías para smartphones; apuestas para ver quién se resiste a no coger el móvil o descuentos para los más sensatos.
Un restaurante chileno propone unos casilleros con llave para guardar el móvil al entrar al establecimiento. En Los Ángeles existe un local que ofrece un descuento para los que evitan los móviles. En Nueva York el restaurante “Eat” inventa las comidas silenciosas donde no se puede hablar durante la velada para concentrarse en los sabores, y por supuesto está prohibida la utilización de móviles. “Por favor pedir en el mostrador”, reza en la publicidad de “Eat”. Las cenas silenciosas con alimentos orgánicos y naturales se organizan una vez a la semana en Greenpoint. En la carta predomina los platos vegatarianos pero también se sirven huevos y pescado.
Los más simpáticos en Río de Janeiro apuestan por una vuelta al ambiente tradicional de los bares, para ello impulsan campañas a favor de la comunicación verbal y animan a los consumidores de cerveza a no coger el móvil con vasos diseñados para que la carcasa del smartphone sea un punto de apoyo a modo de portavasos.

Aunque quizá lo más sencillo sea poner los teléfonos en la mesa juntos y el primero que se resista a la adicción pague la cuenta. Veremos si así se curan del phubbing. Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Dic 11 2013. Archivado bajo Actualidad, El reto, Hosteleria, La Guinda, Opinion, Videos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

1 Comentario por “Soluciones a la mala costumbre de chatear mientras se come”

  1. Leonorcita22

    Comer al lado de una persona que coloca el celular sobre la mesa o lo atiende mientras el resto conversa es lo más desagradable que existe.

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