ParaHORECA

Patatas rellenas con carne picada

Receta de Gisele Aisha

Ingredientes (para 2):

• 8 patatas medianas
• 400gr de carne picada
• 2 cebollas
• Vino blanco
• Azafrán
• Caldo preparado (o pastilla de Avecrem).
• Chile (opcional)

Lo importante de esta receta son las patatas. No pueden ser enormes, porque tardaríamos un siglo en cocinarlas, pero tampoco nos pasemos y que sean enanillas, tampoco es eso, porque al fin y al cabo tienen que ir rellenas. Es decir, el tamaño sí que importa, mejor buscar el adecuado.

Lo primero que haremos: el relleno. Cortamos la cebolla, pequeñita pero sin pasarse. Yo he usado la de Figueras, que me encanta, puro capricho, pero por supuesto la cebolla blanca de toda la vida también vale. Y, la rehogamos en la sartén con un poco de aceite a fuego lento.

Una vez tengamos la cebolla transparente se añade la carne, se salpimenta y se dora hasta que pierda el color rojizo. Sin más, tenemos el relleno listo. Y ahora es cuando vaciaremos las patatas. Esto es un proceso delicadillo. Veamos necesitarás un vaciador de patatas (lo puedes adquirir hasta en el chino de la esquina, en Ikea o tiendas varias de cocina). Bien, hay que pillarle el truqui al aparatito, más que nada porque como te descuides, te quedas sin patata. El truco del almendruco es no hacer el giro completo. Una vez has dado 180º, tiras hacia afuera con suavidad, con cariñito del rico, poquito a poquito, y… patata vacía! Por cierto, yo te aconsejo que en este proceso te tomes una copita de vino tinto, que te va ayudar a animarte mientras cocinas este plato. Un Brunus 2008 Montsant es uno de esos vinos que valen infinitamente más de lo que cuestan.

Cuando tengamos todas las patatas vacías, empezamos a rellenarlas. Cuanta más carne, más ricas, así que apurad con el vaciado al máximo. Para tapar el agujero utilizaremos la tapa de la patata, acordaros de esto. Para que no se salgan las pasamos por harina y huevo (mezclado).

Para la futura salsa de las patatas, porque la salsa es importante, cortamos una cebolla en gajos y la sofreímos en la cazuela en la que vamos a cocer las patatas. Fuego bajo, para que no se nos queme y se haga poquito a poco. En una sartén aparte, marcamos las patatas, o lo que es lo mismo, les damos una pasada por la sartén hasta que nos queden doraditas.

En una sartén aparte, doramos las patatas. Cuando veáis que tienen un poco de color, ¡a la cazuela! Y ahora ya empezamos con los toques finales: una pizca de azafrán, más unas cuantas vueltas que el guiso coja el olor y el color de la especia y buen chorrito de vino blanco. ¡Sin miedo!, que el alcohol se evapora sin problemas, pero que no os vayan a flotar las patatas, claro…

El toque final será regarlo con un caldito vegetal que cubra las patatas pero que no floten o, en su defecto, una pastilla de Avecrem disuelta en un poco de agua. Tapamos… chup-chup… disfrutamos del vinito mientras tanto… y pasados 25 minutillos, no más, emplatamos y comemos esta delicia.

Es un plato sencillo, buenísimo y completo. Al relleno también le podemos poner ajitos fritos, champiñones, calabacín…, también le va de lujo. Aunque para la próxima vez voy a rellenarlas de chipirones en su tinta y sólo de pensarlo, ¡¡¡ ya se me está abriendo el apetito!!!

En definitiva, que os recomiendo que la probéis y me cuentes como te ha ido ;D

Publicado el Ene 27 2016. Archivado bajo Recetas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

Dejar un comentario

Martini

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos