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Para listos de capirote, receta de la capirotada

De los tontos de capirote a los golosos de campeonato

Todos hemos visto en alguna ocasión mencionar en nuestro entorno cómo llamaba alguien “tonto de capirote” a un semejante, haciendo notar que a quién así se denomina es cuando menos no demasiado listo y, lo que es peor en estos casos, en su casa y ni siquiera él mismo, lo saben. Lo cierto es que un capirote es un tocado que

destaca sobre los demás a ciertas personas, indicando un doctorado o facultad dentro de una organización que los hace sobresalir. Por este motivo, no hace falta explicar que si una persona es tonto y, además, lo es de capirote significa que posee el extraño privilegio de destacar sobre todos los tontos.

“Cosa de capirotes o capirotada”, sólo los privilegiados podían permitírselo en épocas de miseria y hambruna

Cambiando de tema porque, aunque lo parezca,  la receta no va sobre tontos esta semana, la capirotada de Cuaresma es muy antigua y pertenece a ese conjunto de recetas casi olvidadas por el paso del tiempo. En origen procede de Sudamérica, donde se hacía a base de intercalar carnes especiadas y queso con rebanadas de pan, a modo de primitiva lasaña. Por otro lado, lo extraño de su nombre se explica porque cuando este plato llegaba a alguna mesa, en épocas de miseria y hambrunas donde sólo las clases privilegiadas podían permitírselo, solía decir el pueblo llano que era “cosa de capirotes o capirotada”  pues sólo los destacados en algún campo de la sociedad podían costearlo.   Ni que decir tiene que el nombre original, almodrote, cayó en desuso para dar paso al apodo de capirotada, pues es fácil comprender que en el terreno de llamar a algo por su apodo somos unos auténticos maestros.

El origen de la receta, dio lugar al uso de una técnica de cocina que bien podía ser usado como plato salado o dulce utilizando bases de rebanadas de pan y esa es la idea fundamental de la propuesta que esta semana les traigo, donde emplearemos frutos secos, miel de caña y unas natillas ligeras para cocinar un postre sencillo que curiosamente continúa siendo muy popular en México, llevado allí por los conquistadores y que se consume como nosotros hacemos con las torrijas o el arroz con leche: en Viernes Santo.

INGREDIENTES

12 rebanadas de pan de molde                                Aceite de oliva

1 ½  litros de leche

5 huevos                                                            250 g. de azúcar

frutos secos

1 limón                                                                1 rama de canela

Caramelo líquido

Miel de caña                                                     Canela en polvo

La primera operación que vamos a hacer es prepara un flan disponiendo en un molde rectangular  apropiado un batido a base de medio litro de leche, cuatro huevos y 125 grs. de azúcar. Dicho molde debe ser engrasado con caramelo líquido para que el flan no se pegue mientras lo introducimos en el horno a fuego medio durante unos veinte minutos más o menos.

Tras esto, esperando a que se haga el flan,  freímos las rebanadas de pan de molde y las apartamos para que vayan escurriendo sobre papel de cocina. Mientras tanto, dispondremos un litro de leche a hervir junto a la rama de canela, 125 grs. de azúcar, un huevo y la piel de un limón, dejando que rompa a hervir sin dejar de remover para quitarlo del fuego enseguida y verter sobre las rebanadas de pan, al objeto de que vayan empapándose con la natilla ligera.

Finalmente, una vez estén todos los ingredientes fríos, montamos el postre intercalando dos rebanadas de pan de molde empapadas en natillas con una lámina de flan entre sí. A modo de decoración, regamos con miel de caña la capirotada y rociamos de frutos secos tostados y troceados, así como de canela en polvo sobre estos últimos. Si nos gustase, podríamos poner también trozos de fruta fresca del tipo naranja o plátano pues le viene como anillo al dedo.

Sobre el autor de la receta: Alberto Reina

Actualmente se encuentra en el cargo de chef ejecutivo de una cadena hotelera, Anteriormente, desempeñó el cargo de Jefe de hostelería del Complejo Hospitalario Integral Privado (Chip) de Málaga, así como Gerente del Restaurante-Cafetería “Dr. Zhivago” de dicho hospital.

Asimismo explica: “1992- 2009. Restaurante Cortijo Don Paco. Desde el inicio de mi periodo hasta el año 2002, desempeñé tareas de organización de banquetes y jefe de sala, así como organización de suministros y compras de cocina. Desde el año 2001, Octubre, desempeñé el cargo de Jefe de Cocina, junto a mis tareas de gestión de compras y organización de banquetes.
Desde el año 2006 hasta finales de 2010, tuve una sección de cocina semanal en Procono TV dentro del magacine diario “Málaga en Antena”. Desde el año 2004 hasta la primavera de 2011, realicé una colaboración semanal como articulista gastronómico en el diario “La Alcazaba” de Málaga”.

Otras recetas de Reina:

Crema fría de calabaza y mango para la playa, añadirle siempre una pizca de amor

Publicado el Abr 7 2017. Archivado bajo Actualidad, Hosteleria, Recetas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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