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La paella de la discordia con Arévalo, Bertín Osborne, el rey Juan Carlos y la infanta Elena

¿Se tratará de una historia real o nos querrán vender la moto de la futura reconciliación?

Las redes sociales provocan enemistades por tonterías. A veces por falta de una comunicación, otras por prepotencia, despotismo o falta de sentido del humor. En el caso que nos ocupa, juzguen ustedes mismos. Por un lado, tenemos al bueno de Paco Arévalo, un humorista que se ha reconvertido en cocinero real al ofrecerse a preparar una paella en casa de su ex amigo Bertín Osborne. Al banquete acudió el rey emérito Juan Carlos y su hija mayor, la infanta Elena, además de los hijas del cantante presentador que se han convertido también en personajes públicos con sus apariciones estelares en el programa de Telecinco de máxima audiencia. Desconozco si hay alguien al que le molesta que se le vea con el rey, seguramente está en todo derecho a salvaguardar su imagen de acuerdo con la ley de Protección de Datos de Carácter Personal, y al tratarse de una imagen tomada en casa de Bertín Osborne, más a su favor. Vale, tienen razón al opinar que Arévalo metió la pata al publicar esa fotografía pero en entre amigos y por una inocente foto, creo que el asunto se ha convertido en un drama descontrolado y exagerado. Bertín estuvo meses sin hablar por teléfono con su inseparable Arévalo, al que hasta hace bien poco lo consideraba su “hermano”. Y tras las últimas declaraciones parece que las cosas no se van a arreglar sino todo lo contrario. Aunque Arévalo ha retirado la foto de su Twitter y le ha pedido perdón al cantante. Encima teniendo en cuenta que Arévalo se encuentra sin trabajo, podría echarle una manita… Pues no.

La periodista Paloma García Pelayo desvelaba en Telecinco que había hablado con Osborne y que estaba enfadadísimo después de que Arévalo hubiera explicado su enemistad en una entrevista. El cantante añadió que aunque pensaba perdonarle ahora ya no lo iba a hacer. Con lo cual el humorista se queda sin trabajo en sus colaboraciones en Mi casa es la tuya. Por otro lado, ambos llevan recorriendo los teatros de España durante ocho años. Al parecer Bertín también deja el teatro con Arévalo porque está muy ocupado con su trabajo en Telecinco o porque está enfadado con el humorista, no lo se. Mientras tanto Arévalo cuenta que lleva tiempo sin trabajar. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

¿Se tratará de una historia real o nos querrán vender la moto de la futura reconciliación?

La verdad es que vivimos en carne propia los desplantes de Bertín Osborne, así que comprendemos cómo se sentirá Arévalo.

bertin alimentaria

Bertín Osborne y su extraña conducta en Alimentaria

Alimentaria es posiblemente la mayor feria de Europa en el sector de alimentación y bebidas. Durante nuestra visita a Barcelona, en la pasada edición de Alimentaria, nos invitaron a la presentación de tapas gourmet de una firma de conservas gallega. Para la ocasión habían contratado al cantante Bertín Osborne que con su habitual desparpajo condujo el evento. “Todavía estamos en España”, espetó en tono de guasa hacia los independentistas. También comentó que estaba a dieta, y ciertamente ha perdido bastantes kilos. En fechas próximas iba a posar para la revista Men´s Health y saldría con el torso desnudo luciendo abdominales … Al final, desconozco si publicaron las fotos con su pecho desnudo o si todo quedó en el tintero después del cacareado reto en televisión… Sea como fuere, al ver las tapas, comentó que él necesitaba raciones más abundantes.

Entre el público los más malvados murmuraban: ¿nos enseñará el sombrero de Panamá… ? Por aquel entonces se había destapado su implicación en los Papeles de Panamá. Aunque, por lo visto, todo era legal. “Me encabrona dar explicaciones por algo legal”, declaró Bertín al destaparse el asunto. El cantante reactivó la empresa Artistic Trading S.A de Panamá presuntamente para poder afrontar pagos pendientes con la Hacienda española, el ministro Montoro no le perdonaba la deuda de unos 1,6 millones de euros fruto de una sanción por sus irregularidades con el fisco -según creo recordar que alguien me corrija si estoy equivocado-.

Tras terminar la presentación, Bertín posó con los cocineros y atendió a una cámara de televisión amiga, a continuación no quiso realizar más declaraciones. ¿Temor a que le pregunten por su implicación en los papeles de Panamá?, ¿contrato de exclusividad? Nunca lo sabremos. Lo curioso del caso es que no estaba acosado por una multitud de periodistas, ni tampoco había un barullo tremendo de fans pidiendo selfies. Se trataba de un acto privado para un reducido número de invitados. Bertín conversó distendidamente con los directivos sin que fuera molestado por el público asistente, luego se colocó un cordón simbólico y  los organizadores del acto le pidieron que nos dedicará un par de minutos.  Nos permitieron traspasar el cordón de seguridad, ya que estábamos invitados y acreditados a cubrir el evento. Nos sentamos frente a él, posó de mala gana sin mirar a la cámara -como pueden ver en la imagen que acompaña al texto- y se negó a responder a ningún tipo de pregunta. Ni tan siquiera justificó su comportamiento con una excusa piadosa como que no tenía tiempo. Todo lo contrario, siguió disfrutando tranquilamente de la feria.

Así las cosas, después de esperar pacientemente una hora, y después de estar debidamente acreditados para la ocasión, no logramos ninguna declaración en exclusiva. Tan solo la presentación de la campaña publicitaria de la marca que lo contrató para hablar en público. Su simpatía y carisma ante las cámaras con contrato millonario quedó oscurecida ante su actitud despectiva. Profesionalidad indiscutible en televisión pero cuales fueron las causas de ese misteriosa muestra de indiferencia y desprecio. En las circunstancias y en el entorno donde se produjo el encuentro parece incomprensible que no se prestara a un sencillo interrogatorio sobre sus gustos de alimentación, sin agobios ni de medios ni de fans, y sin prisa para coger un avión.

Bertín contó en público que permanecería durante mes y medio trabajando en un teatro de Barcelona con su inseparable amigo Arévalo. Eran las 12 de la mañana y se encontraba fresco como una lechuga. Normalmente en situaciones similares cualquier celebrity se brinda a conceder un par de minutos a los medios presentes. Un profesional como Bertín podría torear cualquier pregunta sobre su dieta, su entrenador personal, su nutricionista o cualquier pregunta intrascendente, aunque seguro que nunca querría profundizar en su implicación en los legales Papeles de Panamá. ¿Sería ese el motivo del silencio? Nunca lo sabremos. Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Oct 23 2017. Archivado bajo Actualidad, Gastrocotilleo, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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