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¿Habrá confesado la princesa Letizia su pecado de aborto?

“La princesa Letizia podría haber confesado ante el obispo o superior su pecado mortal de haber abortado. En tal caso, el obispo puede perdonar y le habría impuesto una penitencia. El asunto no tendría que afectar a su matrimonio canónico”, según declaran fuentes eclesiásticas a PARAHORECA.COM. Todo parece indicar que el cardenal Antonio María Rouco Varela debería haber confesado a la princesa, como arzobispo de la archidiócesis de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española. Rouco Varela fue el encargado de oficiar la celebración religiosa de la boda real. El hecho de que monseñor Rouco Varela oficiara la ceremonia supuso un espaldarazo de la Iglesia y la Conferencia Episcopal al enlace.

Según la doctrina eclesiástica al practicar un aborto la princesa quedó automáticamente excomulgada, otro asunto que desconocemos es si fue perdonada bajo secreto de confesión. Solamente el Obispo o superior puede perdonar el pecado del aborto.

“La excomunión significa que un católico queda privado de recibir los Sacramentos mientras no le sea levantada la pena: no se puede confesar válidamente, no puede acercarse a comulgar, no se puede casar por la Iglesia”, según la doctrina católica.

Las relaciones entre la Monarquía española y la Iglesia corren el peligro de deteriorarse ante la publicación de un libro donde se destapa un aborto practicado a la princesa Letizia Ortiz de Borbón. Ver noticia: Puñalada trapera a la princesa Letizia: “Su primo destapa que se sometió a un aborto”. Ante el bombazo y según el canon de excomunión de 1398: “Quien procura el aborto, si este se produce, incurre en excomunión latae sententiae”.

Latae sententiae significa que el que incurre en ella queda excomulgado automáticamente, sin necesidad de que ninguna autoridad de la Iglesia lo declare para su caso concreto de manera expresa. Las princesas católicas no disfrutan de ningún privilegio frente al aborto.

Doctrina de la Iglesia sobre el aborto y la excomunión

Según la versión del primo de la princesa David Rocasolano: “el príncipe Felipe ocultó al rey el asunto del aborto”. Desconocemos si lo comunicó a la Iglesia en secreto de confesión…

La Iglesia Católica entiende por aborto la muerte provocada del feto. Quien consiente y deliberadamente practica un aborto, acepta que se lo practiquen o presta una colaboración indispensable a su realización, incurre en una culpa moral y en una pena canónica, es decir, comete un pecado y un delito. La culpa moral es un pecado grave contra el valor sagrado de la vida humana. El quinto Mandamiento ordena no matar. Es un pecado excepcionalmente grave, porque la víctima es inocente e indefensa y su muerte es causada precisamente por quienes tienen una especial obligación de velar por su vida. Además, hay que tener en cuenta que al niño abortado se le priva del Sacramento del Bautismo.

La pena canónica es una sanción que la Iglesia impone a algunas conductas particularmente relevantes, y que está establecida en el Código de Derecho Canónico, vigente para todos los católicos. El que procura un aborto, si sabe que la Iglesia lo castiga de este modo riguroso, queda excomulgado. El Canon 1398 dice: “Quien procura un aborto, si éste se produce, incurre en excomunión Latae sententiae”

Por otra parte, el Canon 1041 establece que el que procura un aborto, si éste se consuma, así como los que hayan cooperado positivamente, incurre en irregularidad, que es el impedimento perpetuo para recibir órdenes sagradas.

La excomunión significa que un católico queda privado de recibir los Sacramentos mientras no le sea levantada la pena: no se puede confesar válidamente, no puede acercarse a comulgar, no se puede casar por la Iglesia, etcétera. El excomulgado queda también privado de desempeñar cargos en la organización de la Iglesia.

La Iglesia ha entendido siempre que el aborto provocado es uno de los peores crímenes desde el punto de vista moral. El Concilio Vaticano II dice a este respecto: “Dios, Señor de la vida, ha confiado a los hombres la insigne misión de proteger la vida, que se ha de llevar a cabo de un modo digno del hombre. Por ello, la vida ya concebida ha de ser salvaguardada con extremados cuidados; el aborto y el infanticidio son crímenes abominables” (Const. “Gaudium et Spes”).

Protocolo vaticano para visitar al Papa

Las estrictas normas vaticanas imponen un protocolo para las visitas al Papa, las mujeres deben ir de negro y sin escote. No obstante las reinas católicas y las solteras pueden acudir vestidas de blanco. La peineta es un complemento permitido a las mujeres españolas. Aunque todas deben llevar medias tupidas sin enseñar las rodillas, tacón discreto y maquillaje sencillo. En la última visita al Vaticano la princesa optó por mantilla: Letizia de riguroso negro acude sin peineta a la misa de entronización del Papa Francisco.

Enlace relacionado: “Adiós princesa”, ¿la puntilla a la monarquía de un primo de Letizia?

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Publicado el Abr 6 2013. Archivado bajo Actualidad, Gastrocotilleo, Hosteleria, Opinion. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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