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Fin de los paraísos fiscales y posible desastre en los resultados de la amnistía fiscal

El Gobierno de Mariano Rajoy endurecerá las medidas para luchar contra el fraude fiscal con la llegada de 2013. El fraude no va a prescribir, hasta ahora prescribía al cuarto año. Se impondrán multas más severas, se reforzará la inspección, así como los contactos con los paraísos fiscales para destapar cuentas secretas en Suiza, las islas Cayman o Luxemburgo. Quizá Panamá se convierta en el último refugio para los evasores. Mientras se rumorea una mayor disposición de Suiza a facilitar información a las Haciendas europeas. Ante la que se avecina, los inversores en el extranjero establecen como objetivo acogerse al modelo voluntario para regularizar la situación más que la amnistía cuyo plazo termina hoy viernes 30 de noviembre. Las recomendaciones de los consultoras concluyen que sale más barato debido a las minusvalías sufridas en cartera. Además el plazo para acogerse al modelo voluntario es indefinido. Así las cosas, todo hace prever que el resultado de la amnistía fiscal no sea el esperado por el Gobierno que aspiraba recaudar 2.500 millones de euros.

Entretanto, la banca española vislumbra una oportunidad de negocio en Suiza y Luxemburgo para captar el dinero regularizado, pero no repatriado. Los bancos suizos han demostrado un desastre de gestión en los últimos años, hasta ahora cobraban fuertes comisiones por el secreto bancario y descuidaban la rentabilidad de las inversiones. Otro hándicap es la fiscalidad española muy distinta a la de estos países. A la postre, la mayor parte de las inversiones regularizadas no regresarán a España ante la inestabilidad del euro y los vaivenes del sistema financiero español.

Asimismo, el fin del blanqueo de capitales y la evasión fiscal cuenta con el apoyo de Estados Unidos. Obama impulsa la FATCA (Foreign Account Tax Compliance Act), España acaba de  firmar dicho compromiso, cuya traducción sería Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras. Como consecuencia, los hedge funds registrados en territorios considerados hasta ahora paraísos fiscales comienzan a dar la voz de alarma ante el ocaso de sus privilegios.

La amnistía fiscal llega a su fin con resultados discutibles

El Gobierno esperaba recaudar 2.500 millones de euros, pero los expertes creen que será mucho menos. Este viernes acaba el plazo para acogerse a la amnistía fiscal que puso en marcha el Gobierno el pasado 30 de marzo y que fija un gravamen específico del 10% de atracción de rentas no declaradas por contribuyentes del IRPF, Impuesto sobre Sociedades e Impuesto sobre la Renta de no Residentes. Asimismo, fija un tipo del 8% para los dividendos o participaciones en beneficios de fuente extranjera derivados de la misma fuente que se repatríen hasta el 31 de diciembre de 2012. Con esta medida, el Gobierno esperaba recaudar 2.500 millones, aunque son muchas las voces que alertan de que el objetivo era demasiado ambicioso y que la cifra se quedará finalmente muy lejos de esos 2.500 millones.

Hacienda solo publicó datos durante los cuatro primeros meses que estuvo en vigor la medida. De esos datos, se desprende que la amnistía aportó 50,4 millones de euros a las arcas del Estado hasta julio, el 2% del objetivo fijado para los ochos meses.

Esperanzas recaudatorias “last minute”

Aún así, el departamento dirigido por Cristóbal Montoro siempre ha dicho que esperaba que los ciudadanos se sumaran a esta iniciativa en el último momento. De hecho, fuentes del Ministerio de Hacienda han explicado que se ha constatado un importante incremento de peticiones de información a un día de que acabe el plazo.

Las mismas fuentes indicaron que ha aumentado de forma considerable el número de despachos profesionales y asesores fiscales que acuden a las oficinas de la Agencia Tributaria para aclarar dudas sobre la amnistía, con el fin de que sus clientes puedan presentar la declaración extraordinaria antes del 30 de noviembre.

Las fuentes valoran de forma muy positiva que se hayan incrementado las peticiones de información lo que, a juicio de los responsables del Ministerio, demuestra que según se llega al final del plazo, es previsible que los contribuyentes vayan aumentado también la presentación de las declaraciones extraordinarias.

Así, el Gobierno sigue insistiendo en que confía en poder alcanzar los 2.500 millones y mantiene en esta cifra la previsión de ingresos, justificando que los primeros meses la recaudación es siempre menor en este tipo de medidas extraordinarias.

Previsiblemente, Hacienda publicará los datos de la recaudación definitiva de la regularización extraordinaria la semana que viene, una vez que reúna toda la información aportada por las entidades financieras.

Lo que no hará será prorrogar la medida, como demandan algunos colectivos, porque entiende que ya ha estado en vigor el tiempo suficiente y que se ha dado toda la información pertinente a los potenciales beneficiarios con los informes aclaratorios.

Informa Alfredo Muñiz/agencias

Publicado el Nov 30 2012. Archivado bajo Actualidad, Asesores, Hosteleria, Noticias destacadas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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