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El rey dice adiós a su yate Fortuna, un capricho marinero que cuesta 25.000 € llenar el tanque

El rey Juan Carlos se ha visto obligado a renunciar al uso del yate Fortuna para dar muestras de austeridad.  La retirada del yate supone un importante ahorro, además del coste de amarre y los gastos de tripulación, cada vez que se organiza un paseo marinero cuesta unos 25.000 euros llenar el depósito de combustible. El Fortuna fue donado a Patrimonio Nacional hace doce años para uso de la Familia Real durante sus vacaciones en Mallorca. La idea surgió de un grupo de empresarios de Baleares en colaboración con el Gobierno regional que vieron así una forma de promocionar las islas con la imagen del monarca. Sin embargo, parece que en los últimos años el rey prefería escaparse de cacerías a destinos africanos y otros lugares secretos. De hecho el pasado verano sólo utilizó la embarcación durante una jornada marinera -al menos que se sepa-. No es la primera vez que el rey Juan Carlos se ve obligado a renunciar a un yate.

El fatal desenlace del capricho marinero de 1.200 millones de pesetas que el Rey no pudo estrenar

A principios de los 90 se construyó un yate a la medida del rey don Juan Carlos y la reina doña Sofía con camarotes, comedor y bañeras pensadas para sus necesidades y decorado de acuerdo a sus gustos personales.  Sin embargo, nunca fue estrenado por la Familia Real al completo. Sus Majestades acudieron en numerosas ocasiones en “visitas privadas” durante todo el proceso de construcción del navío pagado con fondos públicos. En las jornadas de supervisión eligieron la decoración y los distintos materiales a utilizar. Las mejores sedas para las paredes, bañeras con hidromasaje, muebles confeccionados a la medida para ser prácticos en alta mar, puertas con maderas nobles. Un auténtico capricho marinero de 40 metros de eslora financiado con dinero del “Patrimonio Nacional”. Entonces los reyes tenían carta libre de gastos al servicio de la Corona. Ante las frecuentes visitas, se habilitó una habitación para que se hospedaran en el Palacio Ferrera de Avilés, antes de ser inaugurado como hotel.

Cuando ya estaba listo el barquito, don Juan Carlos invitó a el fallecido exjefe de la Casa Real, Sabino Férnández Campo, conde de Latores, a probar su capricho marinero. Como menú del día se encargó una fabada asturiana y langosta para ser degustada con la brisa de alta mar. El rey y Sabino iban acompañados del capitán del yate “Fortuna”, Richard Cros. El paseo en el barquito resultó una jornada marinera inolvidable pero Sabino no dio su aprobación para fletar el Real yate.

Otro de los visitantes al astillero asturiano fue Mario Conde, que por aquella época había encargado su velero “Alejandra”. Conde llegó acompañado por el padre del rey, don Juan de Borbón, conde de Barcelona.

Sabino ponía orden en la Casa Real

El general Sabino Férnández Campo recomendó al rey don Juan Carlos que la situación económica de España y las circunstancias de la Corona no eran el mejor momento para que el monarca estrenara un yate de tal envergadura con cargo al Patrimonio del Estado. El rey obedeció a su asesor y se quedó sin su capricho marinero que fue vendido a María de Vila, viuda del naviero Joaquín Davila dueño de Pescanova. Los reyes se quedaron sin el barquito, después de todo el tiempo invertido en elegir los distintos detallitos. Por el barco construido para el rey se pagó unos 1.200 millones de pesetas de la época, según declaran a PARAHORECA.COM  fuentes fidedignas. Nuestro confidente asegura que la empresa no ganó dinero en la construcción del yate. La nueva propietaria gastó cerca de 90 millones adicionales -de las antiguas pesetas- en algunas reformas antes de surcar las aguas. Por ejemplo se incorporó una lancha para desembarcar, se instaló un jacuzzi en cubierta y se cambiaron las sedas de las paredes porque se arrugaban en alta mar.

El barquito terminó hundido en el Caribe en extrañas circunstancias pero fue reflotado

El barco del rey, así como el de Mario Conde y otros empresarios pertenecientes a la beautiful people del momento fueron construidos en la factoría asturiana de Mefasa, vinculada a la familia Sitges, junto con otros empresarios locales. Entonces el amigo del rey, Francisco Javier Sitges era presidente de Asturiana de Zinc. La mayor productora mundial de zinc siempre agradeció al monarca su papel mediador para que se aprobara la tarifa eléctrica bonificada G4 que afectó a varias multinacionales de la comarca de Avilés. Ahora tras la desaparición de los precios especiales para grandes consumidores, algunas de las compañías amenazan con una posible deslocalización. Por aquel entonces el rey solía reunirse a comer con Sitges, Manuel Prado y Colón de Carvajal, Miguel Arias, Jaime Cardenal Pombo, José Cusí o Arturo Romaní en el restaurante Cuatro Estaciones, Lucio y otros restaurantes de Madrid. Su Majestad ejercía de perfecto relaciones públicas del negocio.

El yate fue reflotado tras su hundimiento y con el nombre de “Corona del Mar” ha sido puesto a la venta por 1,8 millones de euros. En estos momentos el propietario actual prefiere permanecer en el anonimato y el custodio del yate es el capitán Alan Leigh.

Sólo para verdaderos millonarios

Nuestras fuentes aclaran que el mantenimiento de un yate de estas características supone un gasto de “3o a 40 millones de las antiguas pesetas al año”.

Como confidencia nos cuenta que al monarca le gusta beber el vino a morro al estilo marinero en alta mar y compartirlo con la tripulación. Marqués de Riscal era uno de sus predilectos por aquel entonces. También nos relata que el general Sabino ponía orden en la Casa Real, así a las infantas les recomendaba no ir a las discotecas de moda en Ibiza. “No debéis ir a esos sitios. Es un tributo que tenéis que pagar a la Nación”, les espetaba cuando querían mezclarse con lo más moderno de la isla.

Las advertencias de Sabino sobre la elección de consorte serán recordadas durante toda su vida por las infantas doña Elena y doña Cristina

¿Qué opinaría el general Sabino de Iñaki Urdangarin y de Jaime de Marichalar?

Informa Alfredo Muñiz

Publicado el May 26 2013. Archivado bajo Actualidad, Curiosidades, Gastrocotilleo, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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