ParaHORECA

El club secreto de los faraones: sexo, poder e inmortalidad

En Berlín me enamoré de la belleza de la reina Nefertiti, su busto fue descubierto en unas excavaciones encabezadas por el egiptólogo alemán, Ludwig Borchardt, tras su hallazgo fue “adquirido” por un coleccionista que lo donó al Museo Egipcio de Berlín. Los egipcios afirman que fue robado y sacado de forma ilegal del país. La escultura representa a Nefertiti (c. 1370 a. C. – c. 1330 a. C.), una gran reina de la dinastía XVIII , Gran Esposa Real de Akenatón. Su nombre egipcio se traduce como “Bondad de Atón, la bella ha llegado”. En Luxor, El Cairo y Alejandría conocí a su marido Akenatón e inmortalicé el momento para mi álbum de fotos.

Durante mi estancia en Egipto también entablé amistad con Min, el simpático dios de la fertilidad, manco y cojo pero con remedios infalibles para dejar embarazadas a las egipcias tras pasar una temporada en un monasterio acompañadas de seductores sacerdotes…. El “sexólogo divino” sanaba la eyaculación precoz pero de momento no les puedo facilitar sus técnicas curativas. En los frisos aparece siempre con su miembro erecto como si fuese el modelo de un anuncio de “viagra faraónica”.

Con Akenatón, marido de Nefertiti

Un dios eunuco de ultratumba concibe un hijo con su viuda pájara

Las leyendas de sexo, amor, odio entre hermanos y luchas por el poder forman parte del culebrón histórico del Antiguo Egipto.

Osiris terminó eunuco con su parte noble devorada por un pez en el Nilo. Pese a todo, su cadáver fue reconstruido y tuvo un hijo gracias a una diosa maga transformada en ave para la ocasión. Lo que oyen. Osiris, como dios agrario, tiene la piel de color verde, pues simboliza el color de la vegetación y la regeneración. El negro está asociado a la tierra negra y fértil que en cada inundación del Nilo aportaba nueva vida al campo.

Osiris estaba casado con su hermana Isis Asth y simbolizaba el bien.

Crucero con vistas de Abu Simbel

Como nuestro Caín y Abel en la historia bíblica, Osiris fue asesinado por su hermano Seth que descuartizó su cuerpo en 14 pedazos y el muy protervo los esparció por todas las regiones de Egipto. Isis recuperó amorosamente todos los miembros, excepto el viril, que por desgracia se había comido el pez oxirrinco. Con la ayuda de Neftis logró reunir las partes desmembradas del cuerpo de Osiris, Anubis lo embalsamó y, posteriormente, Isis con su poderosa magia logró insuflar nueva vida al cadáver momificado de un Osiris eunuco, aunque quedó embarazada de él por su transformación en pájara. Engendraron así a su único hijo, Horus, quien vengó la muerte de su padre, en una lucha en la que se quedó tuerto.

La leyenda termina con final feliz, en el duelo entre el bien y el mal gana Horus que se convierte en el nuevo rey y destierra a su tío al desierto. Mientras que Osiris permanecería como rey de los muertos, en los fértiles campos de Aaru.

Horus fue representado como un halcón o un hombre con cabeza de halcón, con la Corona Doble. También, como un disco solar con alas de halcón desplegadas, sobre las puertas y en las salas de los templos; y con forma de esfinge como Harmajis.

Un viaje con cerca de 5000 años de historia

La historia de Egipto es fascinante. Faraón era el título dado al rey en el Antiguo Egipto. Para los antiguos egipcios el primer faraón fue Narmer, denominado Menes por Manetón, quien gobernó hacia el año 3050 a. C. El último faraón fue una mujer: Cleopatra VII, de ascendencia helénica, que reinó del año 51 al 30 a. C. Sin embargo, el título de “faraón”, con su término egipcio, que significa “casa grande”, solo debería utilizarse en puridad, cuando Egipto llegó a serlo de verdad, extendiendo su poder más allá de su territorio original, que se produjo solamente a partir del Imperio Nuevo, más específicamente, a mediados de la Dinastía XVIII, posterior al reinado de Hatshepsut.

Los faraones fueron considerados seres casi divinos durante las primeras dinastías y eran identificados con el dios Horus. A partir de la dinastía V también eran «hijos del dios Ra». Normalmente no fueron deificados en vida. Era tras su muerte cuando el faraón se fusionaba con la deidad Osiris y adquiría la inmortalidad y una categoría divina, siendo entonces venerados como un dios más en los templos.

Pirámides de Keops, Kefren y Micerino

Además de los templos de Abu Simbel, dedicados a Ramsés II, y a Nefertari, su primera esposa; destacan los templos de Lúxor y Karnak, el museo egipcio de El Cairo, las pirámides de Keops, Kefren y Micerino, junto a la Gran Esfinge de Guiza​, entre los monumentos más espectaculares. En el próximo número de la revista VIVIR, VIAJAR y SABOREAR desvelaremos más lugares con encanto que descubrimos en nuestra aventura por Egipto.

Relacionado: Fusión de ritmos latinos y egipcios

Ramsés II: un faraón libidinoso, mujeriego, incestuoso y romántico

Gastronomía con sabor egipcio

Nuestro guía Ahmed Abbas nos explicó todos los detalles con pasión, elegancia y simpatía. En el vídeo nos relata los platos más típicos de la gastronomía egipcia. Ful medames es el plato nacional, el ingrediente principal son las habas. Además, Abbas menciona algunos puntos de interés en el lago Nasser donde destaca Abu Simbel.

Sobre el maridaje es muy popular beber agua aromatizada con diferentes sabores como azahar, rosas e infusiones. Existe una pequeña producción de vino y de cerveza aunque en algunos restaurantes no sirven alcohol. Al ser un país musulmán muchas
de las costumbres gastronómicas están regidas por las leyes del Islam.

Para los que quieran organizar el viaje a Egipto con una agencia local les recomiendo Acacia Travel y mi guía favorito Abbas.

Informa Alfredo Muñiz.

Publicado el Ene 27 2019. Archivado bajo Hosteleria, Noticias destacadas, Opinion, Videos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

Dejar un comentario

Martini

Buscar en Archivo

Buscar por Fecha
Buscar por Categoría
Buscar con Google

Galería de Fotos