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Desfile militar “anticrisis”, Letizia a cuadros y la infanta Elena de cháchara con Rubalcaba

Los tiempos cambian, la infanta Cristina de Borbón y su consorte imputado Iñaki Urdangarin han sido apartados de los actos oficiales de la Casa Real.

La primogénita Elena de Borbón sigue en plantilla como sucesora al trono, detrás de su hermano y las infantitas Leonor y Sofía. Sin embargo, la hija mayor del rey Juan Carlos ha pasado del palco real a la tribuna de autoridades. La infanta charló de forma distendida con el jefe de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, contemplando los aviones en el aire, formando la bandera nacional con estelas de humo de colores mientras suena la música. En realidad, no le dieron opción porque al otro lado no tenía a nadie con quién conversar. Detrás de la infanta fue colocado su secretario y un militar con más condecoraciones que Paco Clavel disfrazado de árbol de Navidad. Por lo demás, emoción ante el himno nacional, ausencia de pitidos -no está el país para bromas- y austeridad en las formas. Letizia a la última con su traje de chaqueta a cuadros dejó perpleja a las más fashion mientras que la reina Sofía optó por el blanco inmaculado. El Rey lucía su uniforme de capitán general del Ejército de Tierra. Tras el desfile, las autoridades se trasladaron al Palacio Real donde se servió un vino español con canapés. El tweed de Letizia y su posible procedencia de Chanel fue lo más comentado de la recepción real.

Una Fiesta Nacional low cost

La llegada de los Reyes a la Plaza de Neptuno de Madrid ha dado inicio a los actos por la Fiesta Nacional, que este año están marcados por la austeridad y que han comenzado en un ambiente más tranquilo que años anteriores, cuando los silbidos y abucheos contra el Gobierno se habían convertido en tradicionales.

Don Juan Carlos y Doña Sofía, que presiden la parada militar acompañados por los Príncipes, han sido recibidos con aplausos por el público asistente, los primeros que han podido escucharse, una vez se anunciaba por megafonía su entrada. La llegada del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su primera Fiesta Nacional en Moncloa, también ha sido anunciada por los altavoces.
Este año han estado ausentes los pitidos y gritos en contra que otros años eran habituales, aunque no se ha avisado de la llegada de las autoridades políticas, y que incluso se producían en los momentos más solemnes, en el homenaje a la bandera y los caídos, lo que llevó a que el año pasado se pidiera respeto al público por la megafonía.
La bandera llega portada a pie
Los actos han comenzado con un homenaje a la bandera que este año no ha llegado desde el aire a manos de un especialista de la Patrulla Acrobática del Ejército del Aire, una medida más para ahorrar en los gastos del desfile.
Después se desarrolla el homenaje a los caídos. Este año las Fuerzas Armadas no han tenido que lamentar ningún fallecido en operaciones en el exterior, el último incidente mortal tuvo lugar en noviembre de 2011 en Afganistán, cuando murió el sargento primero Joaquín Moya Espejo. Sí se rendirá homenaje, en otros, al cabo primero Alberto Guisado, el primer efectivo de la Unidad Militar de Emergencias que ha muerto en labores de extinción de incendios.
Inmediatamente después comenzará el desfile, que este año no contará con carros de combate ni aviones. Los 2.600 militares que participan en la parada lo harán a pie, a excepción de la unidad motorizada de la Guardia Real y los reservistas y veteranos, que lo harán en vehículos ligeros ‘Aníbal’. Con esta medida, el Ministerio de Defensa pretende ahorrar hasta un 65% respecto a 2011, cuando se gastaron 2,8 millones de euros.
A los actos asisten también los ministros de Defensa, Pedro Morenés; Interior, Jorge Fernández Díaz; Exteriores, José Manuel García Margallo; Justicia, Alberto Ruiz Gallardón; Industria, José Manuel Soria; Fomento, Ana Pastor; Sanidad, Ana Mato; Hacienda, Cristóbal Montoro. Entre otras autoridades, están también el presidente del Congreso, Jesús Posada; la defensora del Pueblo, Soledad Becerril; y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Recepción en el Palacio Real
Una vez finalice el desfile, la Familia Real ofrecerá la tradicional recepción a una representación de todos los estamentos de la sociedad. En el besamanos estarán los Reyes, los Príncipes de Asturias y la infanta Elena. Después compartirán un vino español con los invitados.
El año pasado el besamanos se redujo debido a la convalecencia del Rey tras una operación en su pie izquierdo. Debido a que todavía se encontraba recuperándose de la intervención a la que se había sometido el 5 de septiembre de ese año, el monarca pasó revista a un batallón de la Guardia Real a bordo de un ‘jeep’ militar y después permaneció sentado durante gran parte del desfile, gracias a que por primera vez se colocaron sillas en la tribuna.
Publicado el Oct 12 2012. Archivado bajo Actualidad, Gastrocotilleo, Hosteleria, Noticias destacadas, Sabores Afrodisíacos. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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