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Codorníu ha decidido distribuir whisky y lanzarse a la conquista de Asia

Una empresa familiar con 450 años de historia desvela sus secretos basados en el esfuerzo, la apertura y la pasión

Codorniú cuenta con un consensuado protocolo familiar según el cual sólo pueden trabajar 4 miembros de la familia en la compañía tras exigirles profesionalización.

“Para entrar en Codorníu, los miembros de la familia y los hijos de directivos tienen que cumplir unos requisitos mínimos, como poseer un título universitario, hablar fluidamente el inglés y superar unas pruebas de selección de un comité de evaluación formado por personas de la familia y profesionales externos. Además, se les exige haber trabajado en otra compañía durante cinco años”, según explica la presidenta del grupo, Mar Raventós.

Asimismo existen formalizados diferentes órganos de gestión para informar y evitar conflictos entre la extensa familia. La sociedad cuenta con 213 accionistas y 450 años de tradición.

Entre los órganos representativos, además del consejo de administración, existe un consejo asesor para los más veteranos y una asamblea junior de la que forman parte los miembros de la familia entre 18 y 35 años con el objetivo de crear “orgullo de pertenecer a la compañía” y buscar fórmulas para que se involucren en la empresa.

Mar Raventós piensa distribuir whisky y tequila 

El Grupo Codorníu, la empresa familiar más antigua de España, está abierta a la entrada de capital de fuera de la compañía, pero sin dejar de ser “una empresa familiar”, según desveló Mar Raventós.

“Estamos abiertos a que entre capital de fuera, abiertos a todo, menos a dejar de ser una empresa familiar. No queremos la entrada de un grupo financiero, pero sí aceptamos el intercambio de acciones con otras compañías vinícolas”, subrayó la presidenta del grupo durante el ciclo de conferencias Esade-Deloitte.

Raventós reconoció que la “tentación de crecer siempre existe”, porque se les presentan “muchas oportunidades” de compra, pero apuntó que nunca perderán el ser una empresa familiar, ya que el 72% tiene que ser familiar. “Nosotros cuando hemos comprado, compramos marca y cuota de mercado pero nos hemos dado cuenta que tener activos financieros no es rentable”, señaló.

Respecto a entrar en otros mercados, la presidenta del Grupo Codorníu subrayó que actualmente el fabricante de vinos y cavas piensa en el sector de la distribución. “En el caso de entrar en otros mercados sería en el de los espirituosos, el distribuir whisky o tequila, que vamos a empezar a distribuir próximamente, pero no a producirlo y sí a distribuirlo”, confesó.

Codorníu a la conquista de Asia en 2013

La familia Raventós apuesta por la internacionalización de la compañía y centra este año su expansión por el mercado asiático. “Apostamos por Asia, acabamos de fichar a una persona nueva para que se encargue de este mercado en Singapur porque tiene mucho potencial. En China son muy marquistas y estamos empezando a crear marca allí, además de que ya estamos vendiendo”, explicó.

“Nuestro ojo está puesto fuera de España, pero también estamos pendientes del mercado nacional. En España, al año analizamos 4 ó 5 bodegas para comprar, y nos interesa si es una compra de bodega que tenga hectáreas, sin activos y con cuota de mercado y una parte internacional”, señaló sobre las condiciones para las adquisiciones que tienen en la compañía.

Mar Raventós reiteró la importancia de las ventas en el exterior, después de que su compañía facture casi el 50% del total en el mercado internacional. “En 1984 fuimos pioneros en exportaciones mandando las primeras botellas fuera de España, y gracias a la internacionalización estamos donde estamos”, aseguró.

Por otro lado, la directiva prefirió no pronunciarse sobre el conflicto político entre Cataluña y España, señalando que les afecta. “Estos temas políticos nos perjudican, pero nosotros vamos a lo nuestro que es trabajar y resolver nuestros problemas, porque la política se nos escapa de las manos”, reiteró.

Además, destacó que al fabricante de vinos y cavas le “encantaría” vender a precios tan altos como los vinos franceses, pero que el objetivo de su compañía es “ofrecer la máxima calidad a precios justos”. “Es lo coherente con nuestra filosofía, pero es un arte saber vender esos vinos a esos precios”, aseguró sobre el precio de los caldos galos.

Empresa familiar con 213 accionistas y 450 años de tradición

Por otro lado, la presidenta de Codorníu definió a su empresa familiar como “una cepa”. “Somos una cepa, una empresa familiar con 213 accionistas, con más de 450 años de tradición y que cuenta con 10 bodegas, que es lo que luce y que tiene como valores la confianza, el esfuerzo, la profesionalidad, la pasión y la apertura a aprender de los demás”, describió.

Mar Raventós aprovechó su ponencia para explicar el funcionamiento de la empresa familiar, destacando la relación con los accionistas, que refleja que sólo pueden trabajar 4 miembros de la familia en la compañía, o la presencia del consejo asesor, que “da tranquilidad” y evita conflictos en una empresa familiar como ésta que actualmente cuenta con 553 miembros.

También desveló la presencia e importancia de una asamblea junior, de la que forman parte los miembros de la familia entre 18 y 35 años, una iniciativa que llega para que los más jóvenes vayan “creando el orgullo de pertenecer a la compañía” y como “forma de involucrarlos” en la empresa.

Además, una vez al año y siempre en septiembre, porque “la vendimia es el momento más importante del año” para la empresa, se reúnen todos los miembros de la familia y se informa de la marcha de la compañía, además de pasarles la campaña de publicidad.

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Publicado el Abr 4 2013. Archivado bajo Actualidad, Asesores, El brindis, Hosteleria. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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