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Coca-Cola, acusada de apoyar a un dictador africano

La chispa de la vida es acusada de ser amiga de un torturador, aunque la firma se defiende. Coca-Cola asegura que no paga dividendos a Mswati III, una especie de troglodita africano.

Aunque la firma de bebidas refrescantes reconoce que la fábrica de Suazilandia es la mayor planta de la compañía en el continente africano.
Activistas pro-derechos humanos han acusado a Coca-Cola de dar apoyo al dictador de Suazilandia, Mswati III. La compañía de la chispa de la vida ha instalado una fábrica en Suazilandia , un reino empobrecido gobernado por el último monarca absoluto de África.

Además, la multinacional de bebidas más famosa del mundo ha invitado al dictador a la sede de Coca-Cola en Atlanta (EEUU). La noticia ha caído como un jarro de agua fría a los activistas políticos de Swazilandia, que acusan al monarca de abusos contra los derechos humanos y de ser el causante del saqueo que sufre la nación, según informa el diario británico ‘The Guardian’.

“Coca-Cola tiene que saber que están haciendo negocios con la gente equivocada”, dijo María Pais da Silva, una defensora de la democracia en Suazilandia. “Esto no beneficia a nuestra economía de ninguna manera. Sus ganancias no ayudan al pueblo de Swazilandia”, agregó.

La activista opina que con está inversión lo que hace Coca-Cola es “darle más fuerza económica para aplastar a la oposición”. Por esta razón, se puso en contacto con Coca-Cola para advertirles de que “nadie debe hacer negocios con el régimen de Suazilandia” y les exigió que se “llevan su negocio a otra parte”.

Por su parte, Coca-Cola asegura que Mswati III no recibe ningún tipo de dividendo por las operaciones de la fábrica de Suazilandia, la mayor planta que la compañía de bebidas ha instalado en África. “El rey Mswati III no recibe beneficios de nuestra planta de producción de concentrados”, afirma Sherree Shereni, portavoz de Coca-Cola en África central.

Sin embargo, algunos activistas estiman que Coca-Cola aporta hasta un 40% del PIB del reino absolutista. En este sentido, la compañía admite que no puede dar cuenta de cómo se usa el dinero que paga en impuestos al Gobierno de Swazilandia.

Hambre y torturas

Mswati III cuenta con una fortuna de alrededor de 100 millones de dólares, a pesar de que reina en uno de los países más desfavorecidos del mundo, donde la mayoría de la población vive bajo el umbral de la pobreza.

Además, en su reino los partidos políticos están prohibidos y los opositores al régimen son encarcelado y torturado. De hecho, Amnistía Internacional ha denunciado casos de tortura extrema por parte de la policía.

Un portavoz de la Red de Solidaridad de Suazilandia asegura “el pueblo está desesperado”. Explica que los ciudadanos mueren de hambre y sida por culpa del monarca y estima que existen pruebas suficientes para que la Corte Penal Internacional actúe contra él.

Desde la compañía aseguran que a través de la fundación Coca-Cola de África, que se creó en Suazilandia en 2001, la población se ha beneficiado de las contribuciones que ha hecho la multinacional, que ha invertido en áreas como la gestión del agua, la salud o la educación.

“Coca-Cola no se involucra en la agenda política de los país en los que hace negocios. La reputación de Coca-Cola se basa en la calidad de sus marcas, los más altos estándares, el bienestar y la seguridad de sus empleados y el cumplimiento de las leyes locales e internacionales”, asegura Shereni según información publicada en El Mundo.

Publicado el Ene 1 2012. Archivado bajo Actualidad, Hosteleria, Lujo en tiempos de crisis. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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