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Aguas de Fuensanta, de los socios Rato y Botín al concurso de acreedores

Necesita 25 millones de euros para pagar a sus acreedores

La compañía asturiana Aguas de Fuensanta no pasa por sus mejores momentos, la crisis comenzó con un preconcurso y la reestructuración de la sociedad de distribución. Ahora se declara en concurso de acreedores al no haber logrado alcanzar un acuerdo para pagar deudas por valor de 25 millones de euros. Hasta hace unos meses el grupo se encargaba de la distribución de la cerveza Mahou-San Miguel en Asturias, en estos momentos dicha actividad es realizada por otra compañía. Pese a los problemas de liquidez la empresa confía en salir adelante con un plan de viabilidad anticrisis. La plantilla actual está compuesta por unos 70 empleados, entre la planta de Nava y la sede en Meres. El pasado mes de febrero se puso en marcha un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para 47 de sus 148 trabajadores en Asturias y recientemente fueron despedidos otros diez. Los trabajadores sufren retrasos en el cobro de las nóminas. Por lo visto, se encuentran pendientes de pago los meses de abril y mayo. El comité de empresa acusa al presidente del grupo, Jesús Serafín Pérez, de una gestión negligente. Hasta ahora, Pérez ejercía de presidente de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas, recientemente ha sido sustituido por Pedro Astals en el cargo de la institución. No obstante, Pérez continúa como presidente a nivel europeo de la FIAB.

Los rumores del sector apuntan a que una parte de empresa podría ser vendida a la empresa valenciana San Benedetto. Al menos, se encuentran en negociaciones con el grupo valenciano para la venta de la embotelladora de Meres.

Los Rato y los Botín en el meollo de la cuestión …

El caso Aguas de Fuensanta estuvo en el candelero durante la etapa del Ejecutivo de Aznar e incluso con el Gobierno Zapatero. En la época en que Rodrigo Rato ejercía de vicepresidente del Gobierno, su familia participaba en Aguas de Fuensanta con casi un 45% de las acciones. La empresa estaba en “números rojos” y Banesto era su principal acreedor. El banco filial del Santander, con Ana Patricia Botín de presidenta y Jaime Botín en el meollo de la cuestión, tenía un pufo de Aguas de Fuensanta que se elevaba en principio a unos 2.500.000 euros que se sepa. Por aquel entonces Jesús Serafín Pérez ya dirigía Aguas de Fuensanta. La deuda se solucionó con la compra del paquete accionarial de los Rato por el grupo financiero del Santander por más de 4.000.000 de euros. Santander-Banesto compró un 42,9% de una empresa que aparentemente no valía nada. El asunto fue denunciado por un grupo de pequeños accionistas disidentes de los Botín, pero el caso quedó en el tintero. Según la querella criminal, la operación de Aguas de Fuensanta tenía el objetivo de “ganarse el favor de Rodrigo Rato“, entonces ministro de Economía, dado que el precio que se pagó fue desorbitado para una sociedad en “quiebra técnica” y buscó cancelar los créditos de la familia Rato con Banesto.

El juez decretó el sobreseimiento temporal. Se entiende que a petición de la Fiscalía podrían activarlo. El juez José Sierra concluyó que “no existían motivos” para afirmar que ni en esa operación -por la que la familia Rato logró 769,94 millones de pesetas en 1999– ni en la venta de un edificio de Banesto a otra sociedad se produjeran delitos de apropiación indebida, administración desleal, falsedad en documento mercantil, cohecho o negativa a socio del derecho de información, como decían los querellantes. Según ha podido saber PARAHORECA.COM la prescripción no existe en el caso de sobreseimiento temporal. Sin embargo, la Fiscalía no actuó. Los medios tampoco se hicieron eco del asunto. Todo lo contrario, se publicaba: “Banesto logró evitar una pérdida de 387 millones de pesetas y solventó los problemas de cobro de una deuda”, pese a que tuvo que realizar provisiones y soportó un “coste” de 205 millones de pesetas. A raíz de la presentación de la querella por Francisco Franco, Antonio Panea y Javier Sotos fueron citados como imputados en mayo de 2008 el entonces consejero delegado del Santander y ex presidente de Banesto, Alfredo SaénzJaime Botín, hermano de Emilio Botín presidente del Banco Santander, y Ramón Rato, hermano del ex ministro de Economía Rodrigo Rato. Veremos si ahora salta la liebre.

 

Publicado el Jun 4 2013. Archivado bajo Actualidad, El reto, Hosteleria, La Guinda, Noticias destacadas. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0.

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